El Día de Campo Libertario 2025, organizado para conmemorar el legado de Friedrich von Hayek y el natalicio de Murray Newton Rothbard, reunió este domingo a militantes, simpatizantes y sus familias en el Rancho Los Bustos, Curacaví, para una jornada inolvidable de reflexión, camaradería y diversión.
El evento incluyó asados, conversaciones enriquecedoras y actividades recreativas que permitieron a los asistentes relajarse y compartir ideas en un ambiente de libertad y fraternidad. Entre las actividades destacaron natación, fútbol, voleibol, ping-pong, y descanso en hamacas, además de sorteos de libros y premios alusivos a la causa libertaria.
? Un Espacio para Fortalecer Lazos Bajo el liderazgo de nuestra presidenta, Susan Bravo, esta jornada no solo fue una instancia de recreación, sino también una oportunidad para reafirmar nuestro compromiso con los valores de la libertad individual, la propiedad privada y la responsabilidad personal.
?? Segundo Año Celebrando la Libertad Este es el segundo año consecutivo que realizamos este evento con mucho cariño y afecto, creando un espacio para conversar sobre libertad, compartir experiencias y fortalecer nuestros ideales. En un ambiente distendido, reflexionamos sobre la importancia de la acción humana (praxeología), entendiendo que el cambio social no ocurre desde arriba, sino a través de la acción voluntaria y consciente de individuos libres.
? La Ética de la Libertad en Acción Siguiendo el legado de Murray Rothbard, recordamos que la verdadera libertad no solo implica la ausencia de coerción estatal, sino también el respeto absoluto por los derechos de propiedad. La ética libertaria nos enseña que la paz, la prosperidad y la justicia florecen cuando las interacciones humanas son voluntarias y mutuamente beneficiosas, alejadas de la intervención coercitiva del Estado.
? El Orden Espontáneo: Una Lección de Hayek Inspirados por Friedrich von Hayek, reconocemos que la sociedad prospera gracias al orden espontáneo que emerge cuando los individuos actúan libremente y persiguen sus propios fines. Este orden, lejos de ser diseñado o impuesto desde arriba, es el resultado de millones de interacciones voluntarias que generan conocimiento, innovación y prosperidad para todos. Al permitir que el mercado y la sociedad evolucionen de manera natural, evitamos los peligros del control centralizado y la arrogancia del intervencionismo.
? Una Experiencia que Nos Impulsa Este Día de Campo no solo nos dejó gratos recuerdos, sino que también renovó la energía y el entusiasmo para seguir difundiendo nuestras ideas y continuar trabajando por una sociedad más libre y próspera.
¡Gracias a todos los asistentes por hacer de este encuentro un verdadero éxito! ???
Con impotencia, hemos contemplado en días pasados cómo los supuestos honorables de Chile se disputaban el botín representado por los ahorros previsionales de los trabajadores. Bueno, nada nuevo bajo el sol. Hace rato que se perdió el respeto a los trabajadores, desde el origen del sistema, ya que nunca fue voluntario…
Debemos señalar que este sistema, en su origen, nunca fue libertario, pues partió de una premisa falsa: que los trabajadores no sabemos cuidarnos por nuestra cuenta. Bajo esa errónea y manipulada premisa se nos obligó a cotizar supuestamente para protegernos de nosotros mismos; cuando, en realidad, lo que hizo la casta política fue impedir el legítimo ejercicio de nuestra facultad de disponer de nuestros bienes, obligándonos a cotizar. Luego, con las sucesivas reformas, se ha insistido una y otra vez en el riesgo que implica que seamos nosotros mismos quienes velemos por nuestro futuro. Así, en las últimas reformas se esgrimió que no podían existir empresas que emitieran recomendaciones acerca de la combinación de fondos que más nos convenía para acrecentar nuestros ahorros cooptados por el Estado. Ahora, en la última reforma, además de acrecentar el monto que deberemos aportar, tendremos que entregar un porcentaje al gran Leviatán; otro asalto a mano armada que abusa de la paciencia de la gente, como si la gran mayoría no supiera que el peor negocio que se puede hacer es prestar dinero al Estado, garantizado por este mismo. Todos sabemos que esto dependerá de la disciplina y la voluntad de los futuros gobernantes, lo cual obviamente no nos garantiza alcanzar, al menos, una jubilación decente.
Desde el origen del sistema nunca se ha discutido el fundamento de la obligación de cotizar, discusión que debería ser el centro para poder mejorar las pensiones, ya que se rompe el sistema básico del mercado, basado en la concurrencia voluntaria de un individuo que entrega sus recursos y de otro que, a cambio de una contraprestación, utiliza dichos recursos. Desde su creación, las AFP nunca han debido luchar para convencernos de lo bueno que es ahorrar con ellas; en cambio, han centrado la propaganda en afirmar que cada una es mejor que la otra, ya que no tenemos opción de escoger.
En conclusión, este sistema nos cuesta carísimo, no es eficiente y, además, no representa un verdadero aporte. El promedio que reciben quienes han cotizado por más de 20 años es de unos $560.000, mientras que quienes reciben la PGU obtendrán alrededor de $230.000 para el año 2024. Por tanto, quien sigue confiando en el sistema estatal inquisitivo –con o sin AFP, ya sea público o privado– quedará atrapado en una mala pensión, y quien sea previsor sabrá que deberá buscar una alternativa mejor: inversiones en criptomonedas, inmuebles u otras opciones. Esto nos obliga a trabajar el doble y a cuidarnos solos
El pasado sábado 14 de septiembre, el Parque Intercomunal de La Reina se convirtió en el escenario perfecto para una celebración muy especial: la «Fonda Libertaria», organizada por el Partido Libertario de Chile. En pleno marco de las Fiestas Patrias, libertarios y simpatizantes se dieron cita para compartir una jornada que combinó la tradición chilena con los valores de libertad que nos inspiran. Más que un evento festivo, fue una oportunidad para recordar y reafirmar lo que significa ser chileno en su sentido más profundo.
La jornada transcurrió entre juegos tradicionales como la rayuela, donde chicos y grandes mostraron sus destrezas, y, por supuesto, la comida que caracteriza a estas festividades: anticuchos, empanadas, choripanes, todo acompañado del infaltable terremoto que refrescó a los presentes durante el cálido día. La camaradería y el buen humor reinaban en cada rincón, mientras las conversaciones sobre política, cultura y la situación actual del país fluían tan fácilmente como las risas compartidas. El ambiente fue uno de unión y fraternidad, una auténtica celebración de nuestras raíces y nuestras aspiraciones comunes como libertarios.
Sin embargo, la «Fonda Libertaria» no fue solo una excusa para disfrutar de la gastronomía y los juegos patrios. Fue también un espacio de reflexión sobre la importancia de defender nuestras costumbres y tradiciones, que no solo forman parte de nuestra identidad nacional, sino que también son fundamentales para la cohesión social que permite el florecimiento de la libertad. En un mundo donde los valores nacionales son constantemente amenazados por quienes buscan desintegrar nuestra cultura en favor de intereses ajenos, reafirmar nuestra identidad se vuelve un acto de resistencia.
Como libertarios, entendemos que la libertad no es posible sin una sociedad cohesionada por valores y costumbres que nos unen. La identidad nacional es lo que da sentido a nuestra pertenencia colectiva y lo que nos permite, como ciudadanos, resistir la intervención de la casta política que pretende moldear nuestras vidas según sus intereses. Solo preservando nuestras tradiciones podemos aspirar a mantener una comunidad fuerte, que resista los embates del poder centralizado.
El pueblo chileno solo será verdaderamente chileno si es libre de la intervención del Estado y la casta política que intenta imponerse sobre nuestras vidas. Por eso, celebraciones como la «Fonda Libertaria» no son solo fiestas, sino actos simbólicos de defensa de la soberanía personal y nacional. En un momento en el que el centralismo político amenaza con imponerse cada vez más, recordar quiénes somos y de dónde venimos es crucial para mantener nuestra autonomía como individuos y como sociedad.
Fue un día para celebrar, pero también para reflexionar sobre la importancia de defender nuestros valores más arraigados, aquellos que nos conectan con la libertad y la independencia. La «Fonda Libertaria» fue un éxito en ambos frentes: permitió disfrutar de nuestras tradiciones y, al mismo tiempo, recordó la relevancia de mantenernos firmes en la lucha por un Chile donde la libertad sea el valor supremo.
El Partido Libertario de Chile organizó recientemente un ciclo formativo que atrajo a más de 80 participantes y concluyó con un asado en el Parque Intercomunal de La Reina. Este evento ofreció una oportunidad para que los asistentes se reunieran, intercambiaran ideas y disfrutaran de una agradable tarde. Durante las sesiones, discutieron temas variados que abarcaron desde la teoría política y económica hasta la metafísica, facilitando un espacio de aprendizaje y diálogo sobre el liberalismo y el libertarismo.
Las sesiones, caracterizadas por un alto nivel académico y una enriquecedora profundidad temática, fueron lideradas por expositores de renombre. Cada jueves, expertos como Eugenio Guerrero, Luis Alfonso Herrera, Víctor Espinosa y Alejandro Vigo, compartieron sus conocimientos sobre diversos aspectos del pensamiento libertario, desde la teoría política y económica hasta la metafísica libertaria. La calidad de los ponentes y el contenido tratado reflejan el compromiso del partido con la excelencia educativa y su deseo de jugar un papel crucial en la batalla cultural por las ideas de la libertad en Chile.
Este ciclo formativo no es solo una serie de conferencias; es un movimiento hacia la transformación cultural. Al ofrecer estos encuentros, el Partido Libertario de Chile se propone convertir las ideas de la libertad en pensamiento hegemónico, buscando influir positivamente en el panorama político y social del país. La iniciativa apunta a educar y empoderar a los ciudadanos para que comprendan y aboguen por los principios del liberalismo y el libertarianismo, esenciales para el bienestar de cualquier sociedad moderna.
Para aquellos que no pudieron participar en tiempo real, el partido ha dispuesto que las sesiones sean subidas cada jueves a su canal de YouTube. Esto no solo permite una mayor difusión del conocimiento compartido sino también ofrece una plataforma para que más personas se unan al movimiento y participen activamente en futuros eventos y ciclos formativos.
Invitamos a todos los interesados en las ideas de la libertad a subscribirse al canal del Partido Libertario de Chile, a dar «me gusta» a los videos y a dejar comentarios constructivos. Más aún, hacemos un llamado a sumarse al partido y participar activamente en nuestras iniciativas. La educación y el activismo son fundamentales en nuestra lucha por una sociedad más libre y justa. Juntos, podemos hacer de las ideas de la libertad una realidad dominante en nuestro país, promoviendo cambios positivos y duraderos para todos.
Desde el Partido Libertario de Chile expresamos nuestra profunda preocupación y condena ante el arresto de Pavel Durov, creador de Telegram, en el aeropuerto de París. Nos sumamos a las denuncias ya expresadas por los Partidos Libertarios de Rusia, Francia y México, frente a lo que consideramos un ataque directo a la libertad de expresión y a la privacidad.
Pavel Durov fue detenido bajo falsas acusaciones que incluyen complicidad en tráfico de drogas, pedofilia y fraude a través de su aplicación Telegram, bajo la justificación de no cooperar con la policía francesa y por la falta de moderación según los estándares de la Unión Europea. Este arresto no solo pone en riesgo su libertad personal, sino que también amenaza la libertad de millones de usuarios que utilizan Telegram para comunicarse de manera segura, especialmente en contextos donde la libertad de expresión está bajo asedio.
El caso de Durov resalta la creciente presión sobre los servicios de mensajería para que cedan ante las demandas de gobiernos que buscan controlar la información y vigilar a sus ciudadanos. La detención es particularmente alarmante dado que Durov había recibido la ciudadanía francesa y ahora podría enfrentar hasta 20 años de prisión.
Este incidente ocurre en un contexto donde la libertad de expresión enfrenta desafíos significativos en todo el mundo, como lo demuestra la eliminación sospechosa de cuentas políticas en plataformas como Instagram y las restricciones en canales de televisión en Francia. Estos actos representan un regalo para regímenes autoritarios que, como el de Vladimir Putin, buscan silenciar cualquier forma de disidencia o crítica.
El Partido Libertario de Chile se solidariza con Pavel Durov y llama a la comunidad internacional a unirse en defensa de los principios de libertad y privacidad. Demandamos su liberación inmediata y un alto a los ataques contra la libertad de expresión.
En la oscuridad de la noche del martes 6 de agosto de 2024, un nuevo capítulo de terror se escribió en la historia de Venezuela. María Oropeza, jefa del comando de la oposición en el estado Portuguesa y destacada activista política, fue secuestrada por fuerzas policiales leales al régimen de Nicolás Maduro. El incidente ocurrió a las 9:30 p.m. EST, cuando agentes irrumpieron ilegalmente en su domicilio, demostrando una vez más la brutalidad de un gobierno dispuesto a silenciar a sus detractores a cualquier costo.
María, de 30 años y abogada de profesión, ha sido una voz crítica contra las injusticias y abusos del régimen de Maduro. Su dedicación a la causa democrática y su rol como líder opositora en Portuguesa la convirtieron en objetivo de un estado que no tolera la disidencia. El secuestro de María no es un hecho aislado; es parte de una estrategia sistemática del gobierno venezolano para desmantelar la oposición y perpetuar el miedo entre aquellos que osan alzar la voz.
Su perfil, visible en Instagram, refleja no solo su compromiso con la libertad y la democracia, sino también la esperanza de un país que lucha por rescatar su estabilidad política y social. Como exalumna de la Fundación Para el Progreso, María ha sido formada bajo los principios de libertad y progreso, ideales que ha buscado instaurar en su lucha diaria contra la opresión.
La comunidad internacional debe responder. No podemos permanecer silentes mientras líderes democráticos como María Oropeza son secuestrados y sus derechos, pisoteados. Es imperativo que se ejerza presión sobre el régimen de Maduro para asegurar la liberación inmediata de María y de todos los presos políticos en Venezuela.
Nos unimos al llamado de #FreeMariaOropeza y #LiberenAMariaOropeza, exigiendo su liberación inmediata y sin condiciones. Es hora de que el mundo reconozca y actúe contra la violencia y represión que se viven en Venezuela bajo el gobierno de Maduro, donde el secuestro de una líder opositora es solo el reflejo de una crisis mucho más profunda que afecta a todo el país.
La lucha de María Oropeza es la lucha de todos los que creen en la democracia y los derechos humanos. Hoy, más que nunca, es crucial que nos solidaricemos con ella y con todos aquellos que enfrentan la adversidad bajo regímenes autoritarios. Su valentía nos inspira a seguir luchando por un mundo donde la libertad no sea solo un ideal, sino una realidad para todos.
Legado a Las Américas reúne a un grupo de ciudadanos comprometidos con las repúblicas democráticas de Iberoamérica en un movimiento de conciencia que busca la restauración de los principios y los valores que son imprescindibles para consolidar e innovar nuestros sistemas democráticos, así como mejorar en todo ámbito social en la región. Surge como una respuesta al relativismo que ha ido permeando en el continente americano, mismo que ha originado una crisis de valores, de las democracias y que ha desembocado en la polarización que impide construir. Para ello, decide constituir una plataforma como mecanismo de incidencia para brindar alternativas propositivas y constructivas al debate cultural, social, económico y político que se desarrolla en Iberoamérica.
Comprendiendo la complejidad de la problemática establecida cree que, por medio del debate y la reflexión profunda de las ideas, se pueden buscar alternativas que brinden luces y que generen pensamiento crítico para construir una narrativa que brinde racionalidad y perspectiva a los ciudadanos sobre el rumbo a seguir. El movimiento tiene la certeza que la innovación también puede ser parte del debate de ideas y que no todo ha sido escrito, que el fin de la historia aún no ha llegado, por lo que deben surgir nuevas formas de pensamiento que se ajusten a los retos que enfrentamos en el presente para alcanzar soluciones reales para los ciudadanos.
Entiende que la empatía y la compasión por la humanidad son elementos necesarios para el desarrollo de una visión que conserve la verdadera esencia del movimiento, sabiendo separar a las personas de las ideas para que sea sobre estas últimas el debate. Más que entrar a la dinámica de polarización, se pretende ser una luz que brinde horizontes comunes a seguir para encontrar soluciones para tener mejores sociedades. Legado está destinado a convertirse en una fuerza de influencia ideológica que traiga un renacimiento de la ética, los valores, del civismo, la república, el Estado de derecho y la democracia. La cosmovisión de Legado es alcanzar la fuerza para incidir en el curso actual de la decadencia del continente y evitar su colapso y llevarla a un nuevo estadio intelectual, moral y espiritual para lograr una nueva y mejor gobernanza de los asuntos públicos.
Las bases de la cosmovisión de Legado son tres. La primera sostiene sus creencias y escala de principios y valores en la tradición judeocristiana y las virtudes de la ética universal. La segunda, se está comprometido con la república democrática y el Estado de derecho. Y, por último, existe el convencimiento que la libertad individual y el libre albedrío deben ser ejes que permitan alcanzar los objetivos de cada individuo para vivir bien y que eso se puede lograr a través de las bondades que brinda el liberalismo económico, enmarcado en que el capitalismo sin humanismo está incompleto en el Estado de bienestar, enmarcado en presupuestos balanceados según los retos a afrontar.
Para alcanzar esa visión, todos los que integramos Legado a Las Américas nos hemos trazado un ambicioso plan de acción para incidir en el debate regional y así generar corrientes de pensamiento que rompan los nudos gordianos de la polarización para la formulación de horizontes comunes que permitan a los individuos, la sociedad y las naciones avanzar en la construcción de mejores realidades. Cualquier ciudadano comprometido tiene cabida en este espacio que desde ya ponemos a la disposición de todo aquel que quiera ser parte.
Chile tomado, libro de Iván Poduje publicado durante 2023, es una radiografía de problemas de arrastre y una crisis generalizada con consecuencias sociales; las problemáticas que aparecen en el libro no son nuevas y a ratos se desbordan. Lo relatado por Poduje, es un retrato del Chile real, en el cual manda el más fuerte, el que se salta las reglas desde lo informal y violento. Situaciones ya normalizadas, con ciudades, barrios y personas invisibles ante la desconexión e indolencia de la élite política y un Estado reactivo. Nos hemos ido acostumbrando a la barbarie propia e incivilidades foráneas en poco tiempo. Hemos retrocedido en indicadores y avances sociales, hoy la inseguridad no sólo es una sensación y la pobreza en aumento no es baladí. Se han relativizado situaciones sociales que nos tienen atrapados en un laberinto de diagnósticos, promesas y “relatos”.
En los últimos años, Chile padeció terremotos no telúricos, en sus placas políticas y sociales con derrumbes de consensos y daños evidentes en las capas más sensibles, en los pobres y sus pobrezas, los invisibles de hoy. Esos que padecieron en sus barrios el “estallido” y la pandemia, además de las consecuencias de la migración informal, la presencia del narco y el crimen transnacional, la expansión de las tomas (loteos y viviendas irregulares) y la delincuencia e inseguridad generalizada. Esos invisibles que viven lejos de sus trabajos y sufren los problemas del transporte público, en barrios con menos servicios, con hacinamientos habitacionales y nulos “espacios verdes”, esos invisibles que piden seguridad y orden, por sobre los “derechos sociales”.
El autor evidencia contundentemente que las “ciudades son más pobres, inseguras y segregadas”, lo que tanto costó construir se encuentra agonizando. Las distintas crisis han golpeado a los sectores vulnerables y medios en el norte, centro y sur de Chile. En paralelo, la élite se autosegrega, se desconecta geográficamente de los problemas, habitan entre pares en otros espacios, con otros estándares; una decisión respetable que los aleja en todo sentido del Chile real. Una élite que se entera de los problemas a través de sus trabajadores domésticos y luego rasga sus vestiduras en paneles televisivos y foros empresariales. Hablan y discuten entre pares (eso fue el lío constitucional). Sus promesas no se cumplen y el malestar se acumula (nuevamente). Malestar que ciertos sectores de la izquierda utilizaron y utilizarán como acelerante llamando a quemar y evadir todo. La izquierda es cíclica en sus intentos eternos por cambiar el “modelo” y la resistente constitución.
Los daños colaterales de las crisis mencionadas por Poduje están en pleno desarrollo con malestares evidentes y una élite con recetas grandilocuentes. La anomia, indiferencia y la falta de esperanza llegaron para quedarse. Los invisibles aumentan, en el norte con la frontera desbordada, en el centro con los cientos de damnificados por los incendios de febrero que aún esperan “soluciones”, en el sur con los sucesivos atentados terroristas, y tantos otros ejemplos que usted mismo conoce en su barrio y ciudad. Con tomas y campamentos desbordados que ponen en jaque a las viviendas formales, esa actividad lucrativa en manos de narcos y “pillos” que hoy venden terrenos e intervienen “el territorio”, arrasando con toda la vegetación ante el silencio de los colectivos ecologistas, esos que prefieren paralizar obras habitacionales con sus pancartas de turno, preocupados de otras especies sintientes.
Ni hablar de la invasión del comercio informal en cientos de calles del país, algunos alcaldes frenteamplistas no hicieron la pega a tiempo (poner orden), los centros se han devaluado ante ambulantes que venden de todo y para todos, con la ley del más fuerte al ocupar el espacio y controlar las calles violentamente. A ratos, obligan la intervención policial, pero, hoy el ambulante no retrocede, se enfrenta a la par con tal de defender su negocio y espacio, a vista y paciencia del transeúnte que paga sus impuestos y cumple las reglas.
El gobierno actual se dedicó durante mucho tiempo a satanizar los “30 años” y ahora necesitaremos al menos “30 años” para recuperarnos y volver a ese Chile que crecía, por ejemplo, en lo habitacional; los sectores medios ven esfumarse el sueño de la vivienda propia. Sabido es que ciertas tomas de terrenos están recibiendo a quienes deciden no esperar los largos plazos del SERVIU ni los altos costos al intentar comprar. Ni hablar de aquellas tomas que se denominan de “segunda vivienda” o que simplemente son ofertadas en las redes sociales, no podemos olvidar que muchos en la izquierda gobernante romantizaron “las tomas” como formas de resistencia ante el capitalismo inmobiliario. El problema habitacional es dramático.
Chile, la franja del suroeste vive una crisis compleja, afectando a los vulnerables e invisibles, a los que sabemos que existen, pero lejos de nosotros, una distancia que interfiere en la capacidad de ponernos en su lugar porque no estamos en sus zapatos y porque nos conformamos “al verlos con zapatos”, pero las pobrezas no son sólo materiales y el desarrollo no puede dejar grupos en el olvido. Los invisibles existen y están entre nosotros, las urgencias sociales tienen que ser la prioridad de la agenda comunal y nacional ante la pandemia de la indiferencia, ese debe ser el verdadero “pacto social”. Hay males y malestares ya incubados y son una bomba de tiempo. En el libro mencionado, el autor plantea soluciones, hay quienes se han tomado muy en serio los problemas de inseguridad, falta de liderazgos, migraciones y la integración social. Poduje levantó un diagnóstico con evidencias y con un recorrido in situ. Es el primer paso. Los invisibles tienen problemas y necesidades visibles. Chile está tomado por unos pocos.
Columna: Rodrigo Ojeda – Profesor de Historia y Ciencias Sociales
Finalizaron las elecciones en Venezuela con denuncias, protestas, celebraciones y daños colaterales en desarrollo. La esperanza del voto da paso a la incredulidad y frustración de la oposición. Maduro celebra una victoria en su estilo socarrón y afianza la dictadura a paso firme. Al populismo venezolano poco le importan las formas ni los efectos inmediatos y mediatos. Tampoco le importa la democracia tal y como la conocemos y ejercemos desde el sur del mundo. La oposición tiene las actas y el respaldo de cientos de venezolanos desesperados, Maduro tiene el monopolio de la fuerza y una constitución a la medida, y un discurso trasnochado que lamentablemente sigue vigente en el mundo, en Venezuela y en Chile. Seguimos tropezando con la piedra del socialismo en su variante populista de los “derechos sociales” y su lucha eterna contra el fascismo, aunque son ellos los que se comportan como fascistas (control total del Estado).
La elección del domingo, la vivimos y sufrimos de cerca pese a la distancia geográfica (el influjo de las redes sociales que acortan distancias y entregan simultaneidad, como nunca antes). Una elección rodeada de esperanza desde la oposición democrática, y un todo o nada desde el oficialismo dictatorial. Maduro ganó, la dictadura recuerda a Chávez, celebra y apunta literal y metafóricamente a sus enemigos internos y externos. Dedica el triunfo al fascismo, a la ultraderecha internacional y a todo aquel que no rinda pleitesía al “madurismo”, al compañero Maduro y sus sombríos aliados (Cuba y Nicaragua). Venezuela es hoy y ayer, guste o no guste, una dictadura, una sociedad empobrecida con exiliados, migrantes (esos que realmente buscan nuevas oportunidades), prisioneros políticos y fisuras de enemistad al viejo estilo de la Guerra Fría, una película de esas que hemos visto y no terminan bien en su desenlace fratricida. No pocas voces de la región están al menos sorprendidas tras el conteo de votos y la ratificación del tirano rodeado de veedores parciales e “invitados”.
Hay voces alineadas con Caracas y el compañero Maduro, desde antes de las elecciones. Son voces que no creen en la democracia liberal ya que se sustentan en los principios absolutos del Marxismo y Leninismo, esa mirada de mundo fracasada que sigue vigente y se nutre del conflicto, que se juramentó superar el capitalismo y profundizar la democracia. Dicho en simple, aunque se vistan con ropajes democráticos y participen de elecciones, no lo son. Desde Chile, el Partido Comunista (PC) sigue siendo declaradamente marxista-leninista (ni siquiera se sonrojan), con esos lentes ve el pasado, el presente y el futuro, desde esa mirada entiende los conflictos y los antagonismos de opresores y oprimidos, en las fábricas históricas, en las calles y en las universidades. Su lucha se mantiene intacta, el mandato divino es un solo: superar el capitalismo y la democracia burguesa. Por eso abrazan la causa venezolana y bolivariana, Maduro muestra el camino, es un adelantado y un hermano en la lucha en contra del capital, es una alianza entre el comunismo criollo y el madurismo que se defiende a fuego y sangre. Las bajas (muertes) son los reaccionarios de siempre, los costos de la revolución. Nada nuevo bajo el sol. El PC, mediante un comunicado saludó y apoyó el resultado de la elección presidencial.
El PC local ve con nostalgia los procesos revolucionarios de Cuba, Nicaragua y Venezuela, aprende de esas de experiencias y realiza visitas en terreno, su internacionalismo es no sólo una declaración de principios, no visita dictaduras, recorre y experimenta esos socialismos y sus contradicciones, jamás escucharemos de algún comunista calificar a esos países de dictaduras, no es prudente para ellos referirse a procesos internos de sus hermanos, la orden del partido tampoco lo permite. Esos países están superando al capitalismo, los costos no son comentables en la lógica comunista, los pueblos deben asumirlos en ese tránsito (a ratos infinito y sangriento) al socialismo de Marx y Lenin.
Enhorabuena, el presidente Boric ha estado a la altura del cargo y las circunstancias internacionales, ha declarado como Jefe de Estado sin ambages (rodeos) solicitando explícitamente “transparencia de las actas” acompañadas de “veedores internacionales no comprometidos” y un rotundo: “Desde Chile no reconoceremos ningún resultado que no sea verificable”. Un Boric jugado y al menos por un instante alejado del PC, aunque cabe advertir que ese mismo PC pasará la cuenta y en algún momento dejará de verlo como compañero de ruta, los comunistas no perdonan ni olvidan. Parafraseando al candidato Boric: “Señor Boric, está avisado”, el PC no perdona. Es de esperar que Venezuela no sufra una guerra interna que deje miles de víctimas inocentes que sólo quieren recuperar la libertad, democracia, justicia y paz social; esa Venezuela de libertadores hispanoamericanos de tiempos no tan remotos. Venezuela despertó, la dictadura ocupará la persecución y la intimidación, identificará enemigos internos y externos, la represión recién comienza, la contienda es desigual. Seguiremos atentos a la crisis en Venezuela y sus derroteros con una lección clara, con los comunistas locales y Maduro ni a misa.
Columna: Rodrigo Ojeda – Profesor de Historia y Ciencias Sociales
El pasado viernes 26 de julio, se llevó a cabo la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos. Banderas, países y delegaciones flotando a través del rio Sena. Una fiesta deportiva en la Ciudad de la Luz, una mezcla de historia olímpica con el sello parisino. Pero, no todo fue luces, hubo sombras y no pocas en la París de Hemingway, esa capital de intelectuales y artistas con un encanto único, un paréntesis descrito por el escritor entre las guerras mundiales, una ciudad con sus calles y rincones que inmortalizó con nostalgia en sus memorias.
La fiesta de inauguración olímpica “se pasó de madres”, la puesta en escena no se concentró exclusivamente en lo deportivo, en el escenario fluvial se puso el foco en la religión cristiana en un tono controversial y ofensivo a la cultura misma de Francia y de Occidente. Gratuitamente el vanguardismo artístico atacó al cristianismo con un rupturismo vulgar e impropio. La escena de La Última Cena fue “parodiada” desde códigos tribales y sexistas, una escena contumaz y un guion decadente, con objetivos claros y premeditados. Saben perfectamente que la reacción cristiana no contemplará amenazas, bombas ni atentados, de esos que París conoce, sufre y desarticula constantemente de otros grupos religiosos. Golpear al cristianismo desde disidencias es al menos contraproducente. ¿Por qué no se burlaron del islam? ¿En qué zonas del mundo cristiano las disidencias son encarceladas?
La puesta en escena no fue casual, fue abusiva ya que saben de antemano que el cristiano colocará la otra mejilla y no bombas ni amenazas intolerantes. Es de esperar, que todos los artistas de esa cena pagana no se escandalicen ni acusen intolerancia ante las críticas y rechazos de lo realizado, quizás comprendan que no siempre es fácil ofrecer la otra mejilla. Por lo general, los colectivos progresistas recurren al victimismo y a denuncias vía redes sociales. Posteriormente se toman las calles con sus petitorios coartando la libertad de expresión y sometiendo a las otras disidencias al “correccionismo político” y leyes de odio.
Lo visto en París, más que una fiesta fue una bacanal, “una parodia grotesca” planificada e intolerante en contra de un pilar de Occidente y de nuestra cultura con mayúscula. Las luces de la inauguración fueron opacadas por la insoportable agenda del progresismo performático, mediático y dictatorial. Occidente transita nuevamente por una fase decadente.